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1. Calidad de las raíces. Una casa de madera es una parte de la naturaleza habitable en el sentido más cálido, ecológico, saludable y práctico. No hay duda de que la mayor experiencia en edificios se ha concentrado en los países bálticos, ciudades enteras, cuyo principal material de construcción es el pino nórdico, atestiguan allí su resistencia al paso del tiempo en uno de los más duros climas de la Tierra. Naturalmente, el secreto está en la calidad de la materia prima y en el desarrollo de la tecnología y procesos de fabricación, que han permitido prolongar de forma indefinida la vida de la madera y reducir su mantenimiento a niveles tan bajos que compiten con ventaja en el sector de los materiales convencionales: ladrillo, hormigón y metal. 2. Calidad en nuestros sistemas de fabricación y montaje.
La especialización de nuestros profesionales en cada fase de producción y los medios técnicos que permiten la máxima precisión y control durante todo el proceso, están avaladas por el sistema de gestión de calidad y medioambiente certificado por BMTRADA conforme a la ISO 9001:2000 e ISO 14001:2004.
3. Calidad en los acabados.
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4. Calidad de Vida.
Entre las muchas razones para decidirse por una casa de madera con todas las garantías, destacan las que influyen en la superior calidad de vida que ofrecen a sus habitantes. Ya que la madera absorbe y expulsa la humedad actuando como un verdadero filtro purificador del ambiente. Además su capacidad como aislante térmico es superior a la de los materiales convencionales, lo que conlleva una considerable ahorro energético, tanto en invierno como en verano. Cevisa potencia estas propiedades con la incorporación de aislantes de gran eficacia, unidos a un acabado de precisión que sella cada unión consiguiendo una fortaleza y logevidad estructural a prueba de cambios climáticos y al paso del tiempo. | |